jueves, 3 de marzo de 2016

Podríamos estar a punto de ver una intervención.

INTERVENCIÓN HUMANITARIA
La activación de la Carta Democrática y las declaraciones de Emergencia Económica por Maduro y las de Emergencia AlimentariaEmergencia Sanitaria por la Asamblea Nacional, nos pueden llevar a una INTERVENCIÓN HUMANITARIA, la cual según la Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Intervencion_humanitaria) es "la intervención en un Estado (cuestionado) por uno o varios Estados u Organizaciones Internacionales (como la OEA o las Naciones Unidas), mediante la fuerza armada y sin consentimiento del intervenido, con el objetivo de proporcionar a la población civil del país cuestionado protección ante la violación masiva y sistemática de sus derechos". 

UNA OPINIÓN AUTORIZADA
Jacques Forster   (Vicepresidente del Comité Internacional de la Cruz Roja)
 ¿Puede el Derecho Internacional Humanitario justificar una intervención armada?  
En el orden internacional actual, el derecho de los Estados debería permanecer dentro del ámbito de la Carta de las Naciones Unidas, es decir su Capítulo VII (“Acción con respecto a amenazas contra la paz, violación de la paz, y actos de agresión) y su Capítulo VIII (Acuerdos Regionales).
Hoy por hoy, actores importantes - gobiernos, organizaciones internacionales – sostienen que las violaciones graves y en gran escala del derecho internacional humanitario o de los derechos humanos en situaciones de conflicto armado, pueden representar una amenaza a la paz y la seguridad internacional y que por lo tanto, podrían desencadenar una acción coercitiva de la parte de las Naciones Unidas o de organizaciones regionales.
Los principales instrumentos del derecho internacional humanitario – los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos Adicionales de 1977Estados Parte[1]  – no solamente crean la obligación para los de respetar esos tratados, sino que también los deben hacer respetar. Esta cláusula se considera generalmente como la expresión de una responsabilidad colectiva que asegura que el derecho internacional humanitario sea acatado en todas circunstancias. Sin embargo, no está claramente definido de que manera esta obligación debe ser implementada.
La pregunta que surge en relación con una intervención armada es la siguiente: ¿la obligación de hacer respetar el derecho internacional humanitario, permite el uso de la fuerza basándose solamente en esa cláusula? La pregunta puede ser respondida negativamente sin la menor vacilación. El Artículo 89 del I Protocolo Adicional de 1977 elimina toda duda al respecto al especificar, (y cito): “En situaciones de violaciones graves de los Convenios o del presente Protocolo, las Altas Partes contratantes se comprometen a actuar, conjunta o separadamente, en cooperación con las Naciones Unidas y en conformidad con la Carta de las Naciones Unidas”.
En otras palabras, inclusive si violaciones serias del derecho internacional humanitario pueden desencadenar una acción coercitiva de la parte de las Naciones Unidas, particularmente porque representan una amenaza para seguridad internacional, el derecho internacional humanitario no puede ser utilizado como un fundamento para llevar acabo una acción fuera del marco de la Carta de las Naciones Unidas. Por lo tanto, la justificación legal de una intervención armada yace más allá de las fronteras del derecho humanitario y debe ser buscada en otra parte, notablemente en los Capítulos VII y VIII de la Carta.
En resumen, el derecho a hacer la guerra (que también se conoce como jus ad bellum y se encuentra implantado en la Carta de la Naciones Unidas) y el derecho al modo de hacer la guerra (también conocido como jus in bello o derecho internacional humanitario) deben estar siempre distinguidos claramente. Creo que era esencial clarificar este primer punto que concierne la irrelevancia del derecho internacional humanitario como fundamento para justificar una intervención armada.

No hay comentarios:

Mi Princesa Preferida

Todavía no es princesa, pero...