miércoles, 31 de agosto de 2016

Dos Veteranos. Dos opiniones.

Rafael Poleo y Hector Perez Marcano
declaran casi-difunto al régimen castrochavista.

Héctor Pérez MarcanoLa irresoluble situación del Régimen
Pánico es lo que ha cundido en el régimen ante el inicio de la etapa final de su dominio sobre la población venezolana, ahora  a punta de represión una vez perdida la mayoría que en un momento dado llegaron a tener gracias a la política  populista que desarrolló Chávez afincado en la plétora de petrodólares gracias a los altos precios del crudo venezolano. Lo peor de la difícil e irresoluble situación del Régimen es que siguen hablando como si el 6 de diciembre el pueblo venezolano no se hubiere pronunciado de una manera rotunda. Aunque el CNE registró 2/3 de la Asamblea estoy seguro de que fue una correlación más aplastante dada las  trampas y ventajismos que el CNE permanentemente les avala. En el plano internacional su situación no puede ser peor, tienen ya el repudio de los países democráticos del orbe, incluso algunos aliados han tenido que reconocer que Venezuela vive bajo un Régimen en el que todo vestigio democrático ha desaparecido. En los organismos internacionales como la OEA y Mercosur se tiene ya pleno conocimiento de que en Venezuela se violan constantemente los principios democráticos establecidos en la Constitución de 1999. La Unión Europea ha hecho diversos pronunciamientos a favor de las libertades en Venezuela. La caída de los precios del petróleo revelaron lo utópico del proyecto político de Chávez destinado al fracaso al igual que fracasaron las experiencias totalitarias de la llamada área socialista encabezada por la URSS. He afirmado en otras ocasiones que Chávez, en cierto modo, tuvo la suerte -si a la manera cruel como murió puede llamarse suerte- de morirse a tiempo. De haber vivido Chávez unos años más él estaría conociendo el repudio del pueblo que hoy asedia a Maduro. Todo lo que ocurre hoy en Venezuela lo sembró Chávez y es el producto final de su Plan de la Patria como eufemísticamente llamó al terror, la hambruna, el desabastecimiento de alimentos y medicinas, el aumento de la pobreza y de la pobreza extrema y pare usted de contar. Esta es la parte del problema que los dirigentes de Marea Socialista y los exministros de Chávez como Gustavo Márquez, Navarro, Osorio y militares como Rodríguez Torres, Cliver Alcalá o funcionarios aún como Ramírez y Del Pino no terminan de comprender, pero de todos modos bienvenidos a la disidencia. Deberían mirarse en el espejo de la historia y entender que cuando un pueblo se decide no hay muro de Berlín, cúpula militarista o represión que lo detenga. El 1° de septiembre iniciará el camino hacia la recuperación de la democracia en la que tendrá cabida el sector Pesuvista que esté dispuesto a militar en ella.

Rafael Poleo: No pueden sostenerse

El régimen castrochavista ha entrado en su segunda gran crisis. La primera fue en abril de 2002. En esa ocasión los precios del petróleo fueron el factor determinante. También ahora. Ya lo he dicho: En Venezuela no hay buenos ni malos gobiernos, sino buenos y malos precios del petróleo. Pero la situación del régimen es hoy mucho más difícil que en 2002. En 2002 la Oposición no tuvo conducción política, porque los partidos y sus líderes no se habían recuperado de la postración moral de los años noventa. Hoy tenemos una conducción política capaz y respetada. El otro factor, el decisivo, es internacional. En 2002 el cambio político hubiera sido bien visto por la comunidad internacional, pero también podía pasarse sin él. Hoy ese cambio es indispensable por razones políticas y económicas de dimensión global que he venido comentando en estas notas. Sin dinero ni posibilidad de conseguirlo, muerto Chávez y agónico Fidel, abandonado por el pueblo y los militares, con factores internacionales decididos a cargárselo, sin dirigentes capaces, el régimen no puede sostenerse. Pudo negociar y no supo hacerlo. Ahora, en su desesperación acude al miedo y la violencia. El miedo no funciona por el hambre y porque la gente huele que los militares lo que quieren es aprovechar la violencia para intervenir y lavarse el uniforme. De hacerlo, será de manera más eficaz que el 11 de abril de 2002. En 2002 estaban Chávez, José Vicente, Quijada y otros políticos capaces. El liderazgo actual no calza esos puntos. En su desesperación sólo se le ocurre apretar el gatillo sin ver que está apuntando a sus propias tripas.

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Recordar es vivir: Quien no conoce la historia, la repite.

--- "FMI proyecta una caída de -12% en el PIB de Venezuela". --- "A Maduro se le derrumba el mundo y tiene miedo". (*...